Huerto Urbano

Todo lo que necesitas saber sobre huerto urbano

Escrito por Anna Bosquet

Frente un escenario donde la incertidumbre de la procedencia y tratamiento de los alimentos es cada vez más evidente, nos aparece la necesidad inminente de volver a los orígenes, de recuperar los vínculos con la tierra. El huerto urbano se ha convertido, pues, un poco en este refugio, este reclamo de soberanía alimentaria, de decidir sobre cómo realizamos una de las acciones más importantes que ha definido la historia de la humanidad a lo largo de los tiempos: alimentarnos.

La práctica del huerto urbano nos ofrece un sinfín de beneficios: nos permite ser conscientes del paso del tiempo mediante los ciclos y ritmos de la naturaleza; desconectar, de vez en cuando, del ajetreo y presiones del día a día (convirtiéndose en una especie de terapia); reubicarnos en el aquí y el ahora; concienciarnos sobre la necesidad capital de que las acciones que llevamos a cabo en nuestra vida cotidiana sean, cada vez, más sostenibles. Y es que, como decía la activista y física hindú Vandana Shiva:

Lo más revolucionario que existe en estos tiempos que corren es cultivar tu propio huerto.

Así pues, el objetivo del post de hoy es daros las pautas necesarias para iniciaros en el mundo extraordinario del huerto urbano. No se precisa ser experto en el tema; con ganas, un poco de esfuerzo y mucho amor, ¡conseguiréis cultivar vuestros propios alimentos Km. 0! ¡Empezamos!

1. ¿Dónde puedo construir mi huerto urbano?

Lo primero que tenemos que tener claro es que no son necesarias grandes extensiones de terreno para cultivar. Así que no os preocupéis aquéllos que no tengáis un gran patio, porque, si un principio básico tiene todo huerto urbano, es que cada espacio vacío – terrazas, balcones, etc.- es útil para cultivar hortalizas.

2. ¿Qué recipientes son los más adecuados para plantar mis hortalizas?

Hay una gran variedad de suportes válidos que permiten un desarrollo saludable de nuestras hortalizas. A continuación, destacamos algunos de ellos:

  • Kits de cultivo: son kits que llevan incorporado aquello indispensable para empezar a cultivar todo tipo de plantas: desde tomates, hasta plantas aromáticas o flores comestibles. En nuestra tienda encontraréis los kits de cultivo Seedbox, geniales para iniciarse en este mundillo.

Kits de cultivo de huerto urbano Seedbox

  • Macetas: las macetas de toda la vida también son una buena forma de iniciarse. Las más típicas son las macetas elaboradas con plástico, cuya ventaja principal es su bajo peso; las macetas de cerámica, las cuales destacan por su buen aislamiento térmico, además de transpirar y evaporar el agua con mayor facilidad que las de plástico. Y, por último, las macetas biodegradables, hechas de materiales biológicos procesados (turba, virutas de madera, fibra de coco, papel reciclado…). Su característica principal es que, con el paso del tiempo, se degradan y se transforman en materia orgánica, la cual puede ser asimilada por la planta. Estas macetas se utilizan mucho a la hora de realizar trasplantes, puesto que nos evitamos tener que sacar la planta de la maceta y, con ello, posibles estreses durante dicho proceso.
  • Contenedores de madera: también son muy buenos aislantes térmicos y, además, con la incorporación de unas ruedas en la parte inferior, son fácilmente movibles.
  • Mesas de cultivo de madera o metálicas: son las más utilizadas a la hora de crear tu huerto urbano. En el mercado existe una amplia variedad de mesas, de distintas formas, niveles. Su ventaja principal es que evitas dolores de espalda o de mala postura porque a la hora de trabajar la tierra no tienes que agacharte.
  • Contenedores de piedra: son muy pesados, pero tienen la capacidad de soportar temperaturas extremas.
  • Jardineras verticales: es una buena opción para aquellos que tengan espacios muy pequeños para cultivar, o simplemente para aquellos que no quieren que su huerto ocupe tanto. Además, el sol incide equitativamente en todas las plantas porque, al estar en vertical no se crea competencia entre ellas.
  • Bolsas geotextiles: fabricadas con tela geotextil y tejido vegetal, son muy versátiles y las hay de distintos tamaños.
  • Elementos reciclados: ¡La imaginación al poder! Hazte con recipientes reciclados que tengas por casa: botellas de plástico, neumáticos, cajoneras… cualquier cosa que creas que puede funcionar llenará de originalidad tu huerto.

Hasta ahora hemos explicado los distintos recipientes que podéis encontrar en el mercado, con algunas de sus ventajas. Es evidente que, en función de las hortalizas que queramos cultivar, nos irán mejor un tipo de recipientes u otros. Sin embargo, existen unos aspectos básicos que tienen que poseer los diferentes contenedores con el fin de asegurarnos que llevan a cabo su función correctamente. Os los explicamos a continuación:

  • Es imprescindible que tengan un buen sistema de drenaje. Esto nos evitará posibles podredumbres en las raíces.
  • Debido a la capacidad de las raíces de extenderse de manera horizontal, es más determinante el volumen del recipiente que la profundidad de éste.
  • Los materiales del recipiente tienen que ser aislantes, pues las raíces son altamente sensibles a las oscilaciones de la temperatura.
  • No todos los materiales son adecuados para cultivar alimentos de consumo humano.

3. ¿Cómo obtener unas hortalizas sanas?

Una buena dosis de sol cada día ☀️

la luz del sol es crucial para el buen desarrollo de cualquier planta. Es verdad que cada hortaliza tiene sus requisitos concretos de horas de luz, pero, como media general, las plantas deben tener un mínimo de entre 4 y 6 horas de sol diarias.

El sol será uno de los protagonistas en nuestro huerto urbano

Un sustrato bien abonado 🌱

Las raíces de las plantas se encargan de extraer los nutrientes minerales que se hallan en el sustrato. Por este motivo, es importante que el sustrato sea rico y equilibrado. Sólo así, podremos garantizar un crecimiento saludable de las hortalizas. Hay muchas mezclas de sustratos para huertos urbanos, Un buen sustrato para utilizar en tu huerto urbano es, por ejemplo, el que se consigue mezclando un 60% de fibra de coco con un 40% de humus de lombriz. La fibra de coco se encarga, principalmente, de estructurar el suelo, permitiendo que el agua de riego penetre hasta las capas más profundas, promoviendo, de este modo, la humedad de suelo y evitando la evaporación. El humus de lombriz nos aporta los minerales nutritivos necesarios que requiere la planta para sobrevivir.

Riego abundante 💧

En los huertos urbanos la capacidad de retención de agua por parte del sustrato es inferior que en condiciones naturales, debido a la limitación del volumen del recipiente, por esto, el riego tiene que ser frecuente. El mejor momento para regar es cuando la diferencia de temperatura entre el agua y el sustrato es mínima. Esto es, a primera hora de día o al atardecer.

4. ¿Cuáles son las herramientas básicas que debo disponer?

Generalmente, los huertos urbanos no son de grandes dimensiones. De este modo, no precisaremos de grandes herramientas para poder trabajarlo debidamente. Aquello que nunca nos puede faltar es:

  • Una pala para realizar trasplantes y poder mezclar los componentes del sustrato.
  • Unas tijeras para recoger los frutos, las flores… o podar.
  • Un rastrillo para nivelar el suelo.
  • Una regadera.

En las secciones de herramientas y riego de Huerto y Jardín de nuestra tienda encontrarás diferentes productos, ideales para la práctica de huerto urbano.

Herramientas necesarias para la práctica de huerto urbano

5. Cada cultivo es especial

Si bien es verdad que hay unas reglas generales aplicables a la mayoría de cultivos, tenemos que ser conscientes también de que cada cultivo, e incluso, cada variedad de un mismo cultivo posee unas características concretas y, por ende, unos requerimientos determinados. De este modo, antes de aventurarnos a cultivar cualquier hortaliza, debemos conocer algunas cosas de ella:

  • El porte que alcanza en estado adulto y el volumen de sustrato que necesita: como normal general, el volumen de sustrato necesario es proporcional al tamaño de la planta en estado adulto.
  • El ciclo de las hortalizas: conocer su ciclo nos permite elaborar un plano de aquello que cultivaremos a lo largo del año, pudiendo distribuir, de este modo, aquellas de ciclo corto –como las de raíz y hoja- con las de ciclo más largo -las hortalizas que dan fruto-.
  • Las incompatibilidades entre hortalizas: hay hortalizas que no pueden crecer una al lado de otra, posiblemente porque quieren los mismos nutrientes de la zona y se genera una competencia entre ellas o bien porque sus raíces secretan sustancias que no son agradables para las plantas de alrededor. También pasa el caso contrario, hortalizas que, si crecen una al lado de la otra, ambas salen beneficiadas frente a protección de parásitos, falta de agua…

¡Y ahora sí! Ya tienes todo lo necesario para iniciarte en el mundo del huerto urbano. Esperamos que estos consejos te hayan sido útiles y que no olvides que, un pequeño huerto, es una pequeña revolución.

Acerca del autor

Anna Bosquet

Soy ambientóloga especializada en Agrobiología Ambiental. Creo firmemente que la divulgación ambiental es vital, porque, más allá del enriquecimiento directo que aporta el hecho de adquirir cualquier tipo de conocimiento, este en concreto, nos permite sacar a la luz formas preciosas de respetar la tierra.

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