Medio Ambiente

Conflictos ambientales, Hubbert y el petróleo (III) – De la insostenibilidad global a la alternativa local

Conflictos ambientales, Hubbert y el petróleo
Escrito por Pablo Pellicer

Tal y como venimos viendo en artículos anteriores anteriores (El Fracking y Peak Oil), actualmente la extracción de petróleo ha llegado a su pico y, a pesar de incorporar nuevas y controvertidas técnicas de extracción como el fracking y esperar escenarios optimistas en la descubierta de nuevas reservas de petróleo, la producción no hace más que mantenerse, sin haber crecimiento y con perspectivas de disminución. Estos hechos son sinónimos de la crisis ambiental y económica que estamos sufriendo en la actualidad. A continuación analizaremos el por qué.

La Tasa de Retorno Energético (TRE)

No solemos pensar en ello, pero toda obtención de energía necesita de una inversión energética previa. Desde la producción de paneles solares a la perforación de pozos petrolíferos, pasando por los molinos eólicos o las presas hidroeléctricas, todo sistema productor de energía consumible por las personas ha necesitado una fuerte inversión energética. Así pues, la Tasa de Retorno Energético (TRE), también conocida como EROI (por sus siglas en inglés), es la relación que existe entre la energía producida por una fuente determinada y la energía invertida en esa producción. En otras palabras, nos responde a la pregunta: ¿cuánto petróleo hace falta para extraer un barril de petróleo?

Proceso de producción del petróleo

Proceso de producción del petróleo; de los pozos a su consumo, hay diversas pérdidas energéticas, tanto en su propia extracción como en su procesamiento y transporte.

En este sentido, las TRE del petróleo, y los combustibles fósiles en general, han sido muy elevadas históricamente y se han obtenido grandes rendimientos. Como ejemplo, podemos destacar que hasta la década del 1940, la TRE del petróleo era mayor a 100 (por cada barril de petróleo que usábamos para la extracción, obteníamos más de 100), pero dicha tasa ha bajado considerablemente hasta la actualidad, dónde encontramos una TRE entre 10 y 30, dependiendo del país.

TRE producción energía

Valores de TRE por tipo de producción energía. Fuente: A.S. Hall et al., 2014 (Son orientativos, ya que hay que tener en cuenta las variaciones climáticas y geográficas de cada región.)

Estos datos son variables según los países. De tal manera, las energías renovables pueden presentar mayor potencial en países donde la zona geográfica y climas lo favorezcan. Sin embargo, éstas están muy por debajo de los ritmos que marcan los combustibles fósiles tradicionales. El petróleo continúa teniendo una rentabilidad energética muy grande y una cantidad de producción muy superior del resto de energías a nivel mundial.

Reforzando la idea anterior, el investigador Charlie Hall, elaboró un gráfico en el que se relacionaba la TRE con la producción total de energía en el sistema. Este gráfico es conocido como Charlie’s Hall Balloon Graph (el gráfico de globos de Charlie Hall) y nos muestra, de forma muy visual, la dominancia de los combustibles fósiles tradicionales respecto a las energías renovables en cuanto a producción total de energía en la actualidad, así como las mayores TRE de las energías fósiles. A continuación, podemos encontrar dicho gráfico para el caso de los EEUU:

TRE y cantidad energía obtenida

Relación entre la TRE (eje vertical) y la cantidad de energía obtenida (eje horizontal). Datos basados en los EEUU.

Consumo energético y alternativas

Tal y como hemos visto, el petróleo es la columna vertebral de nuestro sistema en todos los ámbitos de la vida. Como consecuencia, desde el diseño de las infraestructuras (redes extensas de carreteras, tráfico aéreo cada vez más grande…) a los alimentos, pasando por los envases, todo tipo de materiales y centrales energéticas, todo está producido por sus derivados o depende en gran medida por el transporte asociado.

consumo energético, alternativas renovables

A nadie se le escapará, pues, que más allá de la problemática que suponen los combustibles fósiles por su contribución al cambio climático, generando gran cantidad de gases de efecto invernadero (GEI), su carácter no renovable y la superación de su pico de producción hace que sea necesario un replanteamiento urgente de su dependencia.

No obstante, tal y como indican las TRE de las diferentes energías renovables y su poca presencia a nivel global, parece claro que no son una alternativa al alto consumo que tenemos.

En este sentido, una producción y consumo locales, así como una planificación más local de nuestras infraestructuras y modos de vida son fundamentales a la hora de planificar un futuro sostenible para las personas, así como contribuir a mejorar nuestra calidad de vida. ¡El tomate que mejor sabe es el que se produce al lado de casa!

Imágenes: hicistelclick.com  I  sciendedirect.com I scitizen.com

Acerca del autor

Pablo Pellicer

Licenciado en Ciencias Ambientales por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Experiencias de dinamización agroecológica, y conocimientos en técnicas de agricultura ecológica, agricultura regenerativa, permacultura y restauración de espacios naturales.

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