Medio Ambiente

Conflictos ambientales, Hubbert y el petróleo (I) – El fracking

Fracking - Gasbohrung By Battenbrook
Escrito por Pablo Pellicer

Esta semana ha estado marcada por la noticia de un terremoto de 5.2 grados en la escala Richter en las cercanías de Ossa de Montiel (Albacete). Este hecho, no trascendería del propio terremoto si no fuera porque también es una zona dónde hay autorización para realizar unas futuras actividades de fractura hidráulica, así como encontrarse cerca de Vilar de Cañas, a unos 80km, en dónde hay proyectado un futuro almacén de residuos nucleares.

Para quien nunca haya oído hablar de la fractura hidráulica, o fracking, ésta es una técnica de extracción de petróleo y gas de esquisto (shale gas, por su nombre en inglés), confinado a gran profundidad en el subsuelo. Las características de este tipo de rocas (poco permeables) hacen que, para la extracción de los hidrocarburos haya que invertir grandes esfuerzos, perforando a mucha profundidad y fracturando dichas rocas. Para ello, se utiliza agua a presión mezclada con gran cantidad de productos químicos muy nocivos, que suelen acabar disueltos en el agua de los acuíferos de la zona.

Son diversos los Estados que han permitido en sus territorios el uso de ésta técnica, cada vez más extendida. Entre ellos, podemos nombrar los EEUU o Inglaterra, habiéndose registrado numerosos efectos nocivos sobre su medio ambiente y la salud de su población. Cabe destacar que el fracking es una técnica que requiere un gran cantidad de agua, y lleva como consecuencias la contaminación de acuíferos con petróleo y productos químicos, así como un incremento en el riesgo y frecuencia de seísmos.

Fracking

Ilustración del proceso de fractura hidráulica y las actividades necesarias para la extracción.

En el Estado español, durante los últimos años, han sido diversas las tentativas de llevar a cabo la fractura hidráulica a lo largo y ancho del territorio, pero no sin oposición. Algunos gobiernos autonómicos y locales han intentado parar las prospecciones en sus territorios con iniciativas como declarar municipios libres de fracking o con leyes autonómicas concretas, que hasta ahora han contado con el rechazo del gobierno central.

No obstante, tal y como remarcan grupos ecologistas, como Ecologistas en Acción o Greenpeace, es necesario tomar los seísmos de esta semana como advertencia delante de una técnica que lleva al límite la estabilidad del subsuelo. En este sentido, es necesario repensar nuestro consumo de combustibles fósiles, ya perjudiciales de por sí para nuestro clima y empezar a apostar por una disminución del consumo energético y una producción de energía más limpia. De lo contrario, técnicas como la fractura hidráulica, originariamente muy costosas económicamente, serán cada vez más rentables, tal y como vemos en la segunda parte de este artículo Conflictos ambientales, Hubbert y el petróleo (II) – Peak Oil

 Recomendación: Documental “Gasland”

Imágenes por: BattenbrookEPA

Acerca del autor

Pablo Pellicer

Licenciado en Ciencias Ambientales por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Experiencias de dinamización agroecológica, y conocimientos en técnicas de agricultura ecológica, agricultura regenerativa, permacultura y restauración de espacios naturales.

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