Vida Saludable

Caminar o correr… ¿por dónde empezamos?

¿Caminar o correr? Actividad física
Escrito por David Pinazo

Para evitar caer en excusas que nos impiden hacer ejercicio una solución es realizar una actividad física que no requiera grandes inversiones económicas ni de tiempo, por lo menos al principio. Hablamos de caminar o correr, algo que lo podemos hacer solos o en grupo y, lo mejor de todo, en el momento que nos apetezca.

Lo cierto es que siempre y cuando nos lo podamos permitir, olvidarnos del vehículo o transporte público puede ser el detonador inicial para la actividad física. Está demostrado que no hace falta grandes esfuerzos físicos, ya que el andar deprisa (de 3 a 5 km/h) durante 45 minutos puede ser igual de sano como correr: controlamos la presión arterial y el colesterol, a la vez que evitamos la aparición de enfermedades como la diabetes.

Lo importante es la distancia que recorremos y no el tiempo que invertimos en recorrerla.

Puedes empezar a caminar con 10 minutos e ir aumentando el tiempo poco a poco para que tu cuerpo se adapte. Para los que no pueden o no quieren correr, existe una alternativa que está muy de moda, el power walking. Se trata de caminar con intensidad durante 45-60 minutos, ideal para quemar calorías.

No obstante, si con esto no tienes suficiente y tu objetivo es bajar de peso no te quedará otra que correr. Para ello hazte con un buen calzado para tu pisada, ropa cómoda y, a poder ser, un lugar adecuado ya que correr por ciudad no es lo más saludable. Si no eres de los que practican running habitualmente deberás empezar de menos a más, es decir, no fuerces a tu cuerpo el primer día corriendo una hora puesto que lo único que conseguirás es alguna lesión muscular, y no te olvides de hidratarte.. Con 15 minutos y una frecuencia de 2 o 3 días a la semana, tendrás más que suficiente.

La práctica del running requiere hidratarse antes, durante y después de la actividad. Es recomendable parar progresivamente y realizar estiramientos musculares.

Ahora bien, para no caer en la monotonía puedes alternar el correr con caminar, eso sí, procura hacerlo en terrenos con tierra o césped porque el asfalto es el peor enemigo para tus rodillas.

Entonces… qué es mejor, ¿caminar o correr? La respuesta la tienes tú, depende del estado de tu cuerpo, cerebro, objetivos y preferencias. No obstante si quieres adelgazar lo tuyo será el correr. Lo que está claro es que tanto correr como caminar son actividades que reducen lel riesgo de contraer enfermedades como la diabetes, proporcionan grandes beneficios cardiovasculares, reducen el riesgo a padecer hipertensión, equilibran los niveles de colesterol, mejoran nuestro bienestar psicológico… Y qué, ¿nos ponemos en marcha?

Acerca del autor

David Pinazo

Tras una fachada de control y planificación en el trabajo, escondo un fondo inquieto por saber qué crece con el mundo a través de Internet.

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